Partido Bandera Roja

Saludos bienvenidos tod@s al blog del Regional Lara Argimiro Gabaldón del Partid Bander Roj (BR) que lucha y trabaja por la Unidad el Progreso y la Soberanía en Venezuela

martes, 20 de noviembre de 2018

dia del estudiante universitario en Venezuela



dia del estudiante universitario en Venezuela
     El 21 de noviembre de 1957, estudiantes de la UCV y de la Universidad Católica Andrés Bello deciden alzarse, precedidos por la huelga que promovieron los estudiantes de los liceos Fermín Toro, Juan Vicente González, entre otros y la escuela Miguel Antonio Caro; en contra del régimen de Pérez Jiménez. Tal como lo habían previsto los organizadores, estalló la huelga en la UCV, extendiéndose así en otras universidades.

El enero de 1958. El Frente Universitario pasó a ser la brigada de ataque callejero, con jóvenes desafiantes, puños en alto y rostros a la luz del sol, quienes protestaban en Propatria, Catia, Capuchinos y El Silencio, acudiendo, en la etapa final, con bombas molotov para enfrentar a las fuerzas policiales.

La Seguridad Nacional tomó la UCV, apresó a numerosos estudiantes y cerró los centros de Educación Superior, lo que produjo un revuelo social que se convirtió en uno de los desencadenantes que concluyeron con la huida del dictador el 23 de enero de 1958.

Hoy 21 de noviembre del 2018 los estudiantes y la juventud rebelde contestataria y revolucionaria reivindican y levanta las mismas banderas, que levantaron los jóvenes en año 1957. Hoy como nunca Venezuela necesita de una vanguardia organizada clara y honesta para poder  lograr los cambios necesarios y urgentes.

La juntad de Bandera Roja convoca a toda la sociedad a unificar las luchas en una solo, con una estrategia clara sincera y de inclusión, para salir lo mas pronto posible del régimen explotador y opresor que hoy nos gobierna.

UJR. Unión De Jóvenes Revolucionarios

@Bandera_Roja @UJR_BanderaRoja  @BanderaRojaLara 

jueves, 15 de noviembre de 2018

Congreso Venezuela libre


Dos documentos estratégicos propuestos por Bandera Roja en el Congreso Venezuela Libre.

Congreso Venezuela libre 
Lea a continuación ambos documentos en los enlaces que acá colocamos públicamente, para que Venezuela conozca nuestras posiciones, explicaciones, propuestas y razones para un cambio político profundo, tanto de la estrategia opositora, como de la propuesta programática de país que requerimos en función de enrumbarnos en un proyecto histórico de desarrollo, producción, progreso, bienestar y riqueza para todos los venezolanos.


lunes, 1 de octubre de 2018

SIMÓN RODRÍGUEZ,

SIMÓN RODRÍGUEZ,





1794

Reflexiones sobre los defectos que vician la Escuela de Primeras Letras de Caracas y medios de lograr su reforma por un nuevo establecimiento



ESTADO ACTUAL DE LA ESCUELA

DEMOSTRADO EN SEIS REPAROS



REPARO

PRIMERO NO TIENE LA ESTIMACIÓN QUE MERECE

    Basta observar la limitación a que está reducida y la escasez con que se sostiene para conocerlo. Todos generalmente la necesitan porque sin tomar en ella las primeras luces es el hombre ciego para los demás conocimientos. Sus objetos son los más laudables, los más interesantes: disponer el ánimo de los niños para recibir las mejores impresiones, y hacerlos capaces de todas las empresas. Para las ciencias, para las Artes, para el Comercio, para todas las ocupaciones de la vida es indispensable. Con todo ¡en qué olvido se ve sepultada respecto de otras cosas que sucesivamente se adelantan y mejoran: cuántos hombres juzgan más decoroso que ella el empleo más privado y menos útil: cuántos tienen este ministerio por anexo a la vejez, y a la baja suerte; y cuántos se desdeñan de aplicarse a fomentarlo y elevarlo!



 SEGUNDO

 POCOS CONOCEN SU UTILIDAD

     Cuando una cosa buena se desprecia, es por uno de dos motivos: o por temeridad, o por ignorancia. Por lo primero, no puede ser contrayéndonos al presente asunto; pues parece imposible que haya hombres de este carácter. De lo segundo resulta, sin duda, esta fatal consecuencia y lo entiendo así:

     Como la necesidad ha obligado a tantos a suplir la falta de Escuela formal con el auxilio de un particular en estudio privado ha resultado con el tiempo otra diferencia en el gusto cuanta hubo en el capricho de los que enseñaron. Cada uno refiere y sostiene las reglas, los preceptos, las distinciones, que recibió en sus principios: está satisfecho de que fue aquél el mejor método: tiene por falta el no verlo observado; critica la novedad y raros son los que conocen su defecto.

      De este crecido número de hombres, es menester confesar, que respectivamente son muy pocos los que han procurado después desimpresionarse, corrigiendo con nuevo y cuidado estudio los abusos que seguían. Lo primero porque son raros los que después de una edad madura se hallan libres de alguna carga del estado para dedicarse a él. Lo segundo porque se necesita gusto natural para emprenderlo y éste no lo sacan todos. El que no lo tiene, ve con indiferencia el asunto; y como encuentra a cada paso tantos ejemplares idénticos de su mala letra y que se gobierna con ella: tantos que ignoran la Aritmética y se valen de ajena dirección en sus intereses; juzga desde luego que la Escuela de primeras Letras, a quien pertenece la enseñanza perfecta de estas cosas, es de poca utilidad, respecto a que sin haberla cursado lo desempeña, a su parecer, bien.

   Esta opinión ha llegado a ser casi general en otro tiempo; y aún en el presente se tiene el estudio de la Caligrafía y Aritmética por necesario a sólo los dependientes.

     Hay quien sea de parecer que los artesanos, los labradores y la gente común, tienen bastante con saber firmar;  y que aunque esto ignoren, no es defecto notable: que los que han de emprender la carrera de las letras, no necesitan de la Aritmética, y les es suficiente saber formar los caracteres de cualquier modo para hacerse entender, porque no han de buscar la vida por la pluma: que todo lo que aprenden los niños en las escuelas, lo olvidan luego: que pierden la buena forma de letra que tomaron:  que mejor aprenden estas cosas cuando tienen más edad y juicio, etc., de modo que en su concepto, era menester dar al desprecio todo lo que hay escrito sobre el asunto, considerando a sus autores preocupados de falsas ideas; suprimir las Escuelas por inútiles y dejar los niños en la ociosidad.

     Los artesanos y labradores es una clase de hombres que debe ser tan atendida como lo son sus ocupaciones. El interés que tiene en ello el Estado es bien conocido; y por lo mismo excusa de pruebas.

      Todo está sujeto a reglas. Cada día se dan obras a la prensa por hombres hábiles sobre los descubrimientos que sucesivamente se hacen en la Agricultura y Artes, y éstos circulan en todo el Reino para inteligencia de los que las profesan. Si los que han de estudiar en esto para mejorarlo ignoran los indispensables principios de leer, escribir y contar, jamás harán uso de ellas: estarán siempre en tinieblas en medio de las luces que debían alumbrarlos; no adelantarán un solo paso; y se quejará el Público de verse mal servido pero sin razón.

      Las artes mecánicas están en esta ciudad y aun en toda la Provincia, como vinculadas en los pardos y morenos. Ellos no tienen quien los instruya; a la escuela de los  niños blancos no pueden concurrir: la pobreza los hace aplicar desde sus tiernos años al trabajo y en él adquieren práctica, pero no técnica: faltándoles ésta, proceden en todo al tiento; unos se hacen maestros de otros, y todos no han sido ni aun discípulos; exceptúo de esto algunos que por suma aplicación han logrado instruirse a fuerza de una penosa tarea.

    ¿Qué progreso han de hacer estos hombres, qué emulación han de tener para adelantarse, si advierten el total olvido en que se tiene su instrucción? Yo no creo que sean menos acreedores a ella que los niños blancos. Lo primero porque no están privados de la Sociedad. Y lo segundo porque no habiendo en la Iglesia distinción de calidades para la observancia de la Religión tampoco debe haberla en enseñarla. Si aquéllos han de contribuir al bien de la Patria ocupando los empleos políticos y militares, desempeñando el ministerio eclesiástico, etc., éstos han de servirla con sus oficios no menos importantes; y por lo mismo deben ser igualmente atendidos en la primera instrucción. Mejor vistos estarían y menos quejas habría de su conducta si se cuidase de educarlos a una con los blancos aunque separadamente.

     El asegurar que todo el trabajo que hacen los niños en la Escuela de primeras Letras es perdido después con el curso de las clases mayores, y que los que han de ser literatos deben escribir mal y no saber contar, es igual error al antecedente.

    Es del cargo del maestro de la primera Escuela enseñar no sólo la formación de los caracteres sino su valor y propiedad: el modo de usarlos y colocarlos según las reglas de perfecta ortografía: el dar una clara inteligencia de los principios de Arimética; el instruir en las reglas generales y particulares de trato civil: sobre todo el fundamentar a sus discípulos en la Religión.

     Apuren enhorabuena los unos toscamente las letras, y entiendan regularmente un libro para seguir las ciencias; esperen los otros mejor edad para aplicarse, y respóndanme los primeros si es cierto que en las clases de latinidad gastan todo el tiempo que habían de haber gastado en la de Primeras Letras, aprendiendo la doctrina cristiana, a leer y escribir, en las de Filosofía aprendiendo a formar el guarismo y a conocer los números; y en todas a fuerza de reprensiones y bochornos los preceptos de urbanidad; y si es para esto necesario que los catedráticos quieran tomarse por puro celo un trabajo que no les pertenece. Díganme los segundos si es verdad que cuando en la juventud vuelven sobre sí, y conocen su ineptitud reparando al mismo tiempo en los niños más tiernos la instrucción que a ellos les faltara, procuran ocultar su defecto: si se les hace insuperable el estorbo que la vergüenza les opone: si ceden muchos a su fuerza, y permiten más bien quedarse en la ignorancia que vencerla. Yo tengo de esto muy buenas pruebas.

    No es propiedad de lo que se aprende en la Escuela el olvidarse: lo será de lo que se aprende mal; así como se desploma y arruina luego el edificio mal cimentado. Dígase que fue superficial la enseñanza y no que fue inútil.



TERCERO

TODOS SE CONSIDERAN CAPACES DE DESEMPEÑARLA

     El ignorar los principios elementales de una cosa, cuando se trata de sus medios o fines, es vergonzoso; y así no se Inventamos o erramos / 9 podría sin agravio preguntar a un Teólogo, a un Jurista si entendía el idioma latino, a un matemático si sabía la Aritmética. Esto mismo puntualmente sucede con casi todos los hombres respecto a leer y escribir. Con dificultades se encontrará uno que diga que no es capaz de enseñar las primeras Letras; por el contrario pocos confesarán abiertamente habilidad para el desempeño de una cátedra de Elocuencia, Filosofía, etc. Prueba bien clara de que el estudio de estas facultades pertenece a pocos, y que el conocimiento completamente instruidos si no satisfechos de que lo están por la grande facilidad que encuentran en enseñar una cosa que juzgan de poco momento.

    Para que un niño aprenda a leer y escribir, se le manda casa de cualquier vecino, sin más examen que el saber que quiere enseñarlo porque la habilidad se supone; y gozan de gran satisfacción las madres cuando ven que viste hábitos el Maestro porque en su concepto es este traje el símbolo de la Sabiduría. Ah! De qué modo tan distinto pensarían si examinaran cuál es la obligación de un Maestro de Primeras Letras, y el cuidado y delicadeza que deben observarse en dar al hombre las primeras ideas de una cosa.



CUARTO

LE TOCA EL PEOR TIEMPO Y EL MÁS BREVE

   Así como es propio carácter de la infancia y puericia el ser inocente, lo es también el ser delicada, y penosa, tanto por su debilidad, cuanto por el desconcierto de sus acciones. Es verdad que para tolerar éstas, es poderoso aliciente el de aquélla; pero no podrá negarse que sin una continua reflexión sobre los derechos que se la deben, con dificultad habría quien se encargase de su dirección.

    Es necesario estrechar en los límites de la prudencia todos sus deseos al paso que se les permita obrar con libertad. Para discutir y proceder así es menester no ser ignorante o no querer parecerlo consintiendo sin estorbo alguno todos los gustos que inventa la razón informe de los niños.

   En esto se funda mi reparo. Le toca al Maestro de Primeras Letras la peor parte de la vida del hombre; no por su travesura, por su complexión, ni por su distracción, sino por la demasiada contemplación e indulgencia que goza en esta edad. Si ésta se dispensase racionalmente por los padres como es debido, nada habría que decir; pero sucede al contrario regularmente: (hablo en esto y en todo con la excepción que debo). Es preciso que el Maestro al tiempo que trata de rectificar el ánimo y las acciones de un niño; y de ilustrarle el entendimiento con conocimientos útiles, trate también de consultarle el antojo sobre las diversiones, juegos y paseos que apetece, si no quiere hacerse un tirano a los ojos de sus padres.

     De esta extraña doctrina resulta que cuando debía terminar la enseñanza aún no ha comenzado: que pierde el discípulo el tiempo más precioso en la ociosidad: y que al cabo sale el Maestro con la culpa que otro ha cometido.

    Ojalá fuera éste solo el cargo que se le hiciera, que con desentenderse estaba vencido; lo más penoso está en satisfacer a los que se le forman en el discurso de la enseñanza sobre el aprovechamiento. Se le reconviene a cada paso con la edad del discípulo, con su grande talento, aunque no lo tenga, con los designios que se han propuesto en su carrera, con las proporciones que malogra, etc., porque cosa chocante al parecer de muchos padres ver sus hijos en la Escuela de Primeras Letras cuando cuentan ya once o doce años de edad, aunque los hayan tenido en sus casas hasta los diez, llevados de la idea común de gobernarse por la estatura, y no por la habilidad, para pasarlos a las clases de Latinidad como si fuesen a cargar la gramática en peso. Cansado el maestro de este modo usa de las abreviaturas que puede para eximirse de una molestia tan continuada. Sale el discípulo, entra en su deseada clase; y aunque consuma en ella doble tiempo del necesario no es reparable: pocas y muy ajustadas son entonces las instancias y quedan plenamente satisfechos con la más leve respuesta del preceptor. ¿No quiere decir esto que a la Escuela de Primeras Letras le toca el peor tiempo y el más breve?



QUINTO

CUALQUIERA COSA ES SUFICIENTE Y A PROPÓSITO PARA ELLA

    La desgraciada suerte que ha corrido la escuela en tantos años, la ha constituido en la dura necesidad de conformarse con lo que han querido darla. Olvidado su mérito ha sufrido el mayor abandono con notorio agravio; y aun en el día siente, en mucha parte, lastimosos efectos de su desgracia.

       Basta para conocerlo fijar un poco la atención en las peluquerías y barberías que sirven de Escuela; y sin detenerse en examinar su método, ni la habilidad de sus maestros, pásese a averiguar con qué autoridad se han establecido, quiénes son sus discípulos y qué progresos hacen. Y se verá que ha sido costumbre antigua retirarse los artesanos de sus oficios en la vejez con honores de Maestros de Primeras Letras, y con el respeto que infunden las canas y tal cual inteligencia del Catecismo, han merecido la confianza de muchos padres para la educación de sus hijos: que muchos aún en actual ejercicio forman sus Escuelas públicas de leer y peinar, o de escribir y afeitar, con franca entrada a cuantos llegan sin distinción de calidades, y nunca se ve salir de ellas uno que las acredite.

     Cualquiera libro, cualquier pluma, tintero o papel que un niño lleve, está demasiado bueno para el efecto: porque teniendo qué leer y con qué escribir es accidente que salga de un modo o de otro, debiéndose enmendar después con el ejercicio. Propia máxima de estas fingidas escuelas. Nada perjudicaría si se quedase en ellas; pero la lástima es que se trasciende a las verdades, y hace dificultoso su curso. Cuando un hombre que se gobernó por ella tiene a la Escuela un hijo, y se le piden libros señalados, papel o pluma de tal calidad: le coge tan de nuevo que se ríe, y llama al maestro minucioso y material: por lo que se ve éste obligado muchas veces a enseñar a unos por el Flos Sanctorum y a otros por el Guía de Forasteros. No se hacen cargo que son indispensables principios para leer con propiedad el conocimiento de los caracteres, la buena articulación y la inteligencia de las notas, y que no puede un maestro enseñarlo, sin tener en la mano ejemplares propios de cada cosa; que para instruir en el método y reglas de formar las letras, necesita igualmente de materiales acondicionados, que al paso que faciliten al discípulo la ejecución, le hagan conocer las circunstancias que constituyen su bondad para que los distinga.

       Se entiende regularmente que los libros de meditaciones, o discursos espirituales, son los que necesita un niño en la Escuela, y sin otro examen se procede a ponerlos en sus manos. Santos fines sin duda se proponen en esto: pero no es éste sólo el asunto que se trata en el mundo. Es necesario saber leer en todos sentidos y dar a cada expresión su propio valor. Un niño que aprende a leer sólo en diálogo no sabrá más que preguntar o referir si sólo usa de un sentido historial. Lo mismo digo del escribir y de todo lo demás que toca a la enseñanza. El vicio o limitación que toma en su principio, con dificultad se enmienda y siempre es conocido el reparo.



SEXTO

SE BURLAN DE SU FORMALIDAD Y DE SUS REGLAS, Y SU PRECEPTOR ES POCO ATENDIDO

    Como esto de hacer maestro de niños a cualquiera ha sido libre facultad de cada padre de familia respecto de sus hijos, no ha sido menos libre la acción que se han reservado para disponer de la escuela a su arbitrio como fundadores. Permítaseme una pintura de este gobierno. Admite un pobre artesano en su tienda los hijos de una vecina para enseñarlos a leer: ponerlos a su lado mientras trabaja a dar voces en una Cartilla, óyelos todo el vecindario; alaban su paciencia; hacen juicio de su buena conducta; ocurren a hablarle para otros: los recibe; y a poco tiempo se ve cercado de cuarenta o cincuenta discípulos. Cada padre le intima las órdenes que quiere para el gobierno de su hijo y éste ha de observarlas puntualmente. A su entrada lleva su asiento del tamaño que le parece: puesto en él y una tablilla sobre las piernas forma su plana por un renglón de muestra; a la hora que llega es bien recibido; y al fin, antes de retirarse cantan todos el Ripalda en un tono y sentido violento mientras el maestro entiende en sus quehaceres. El viernes es día ocupado. Éste es el destinado para despachar los vales a proporción de la contribución que cada uno hace, según sus haberes, que regularmente se reduce a una vela, a un huevo, a un medio real o a un cuartillo de los que corren en las pulperías. Castígase un niño, y no le agradó a su madre, o sobrevino algún otro disgusto de resultas de la enseñanza, ya es suficiente motivo para llenar de pesares al maestro, mandar por el asiento y ponerlo al cargo de otro que hace el mismo papel en otra cuadra. Sucede lo mismo con éste, y con otros, y después de haber andado el muchacho de tienda en tienda con su tablilla terciada, adquiriendo resabios y perdiendo el tiempo, entra a estudiar Latinidad porque ya tiene edad, o toma otro destino.

       Parece imposible que un método tan bárbaro, un proceder tan irregular se haya hecho regla para gobernar en un asunto tan delicado; pero la costumbre puede mucho. No será imposible oponerse a ella; mas no se logrará el triunfo sin trabajo. ¿Quién cree ahora que la Escuela de Primeras Letras debe regirse por tales constituciones, por tales preceptos? ¿Que sus discípulos han de respetarlos y cumplirlos exactamente, o ser expedidos? ¿Que su maestro goza de los fueros de tal y debe ser atendido? Si hemos de decir verdad, no será muy crecido el número de los que así piensan y bastará para prueba considerar lo vasto del vulgo y sus ideas. Una escuela que no se diferencia de las demás, sino en el asunto: un Preceptor que tiene el mismo honor que los otros en servir al público, es el juguete de los muchachos en el día: tanto importa que se les fije una hora para asistir a ella, como que se les admita a la que lleguen, tanto el que se les prescriba tal método como el que se use de ninguno, tanto el que se les haga entender el orden de sus obligaciones, como el que se les deje en libertad para portarse bien o mal: en una palabra, el maestro que deba ser considerado de los discípulos, es el que los considera porque el tiempo y la costumbre así lo exigen. Dura necesidad, por cierto. No se ve esto sino en la escuela de Primeras Letras a pesar de la razón. Los principales obligados a la educación e instrucción de los hijos son los padres.

     No pueden echar su carga a hombros ajenos sino suplicando, y deben ver al que la recibe y les ayuda con mucha atención y llenos de agradecimiento. El establecimiento de las escuelas de primeras Letras no ha tenido, ni tiene otro fin, que el de suplir sus faltas en esa parte, ya sea por ignorancia, ya sea porque no se lo permitan sus ocupaciones. Para esto las ponen los Señores Jueces al cargo de sujetos que pueden desempeñarlas con el acierto que corresponde. El que no las necesita porque puede hacerlo sí está bien libre de que le apremien; pero el que las necesita debe conformarse en todo con sus preceptos, con su método, con sus constituciones. Lo primero porque tienen aprobación, y lo segundo porque reciben en ello beneficio.


domingo, 17 de junio de 2018

Como sombra en la oscuridad, la labor de clandestinidad

Como sombra en la oscuridad, la labor de clandestinidad



Hace unos días atrás les presenté un material de nombre. El espía sin rostro, la contrainteligencia en Venezuela. Digamos que este material que hoy les presento tiene la misma línea del anterior, de prevenir y minimizar el asedio y el control del régimen opresor y explotador sobre los rebeldes de la resistencia y los verdaderos revolucionarios.

Esta vez tratare otros aspectos más allá de las redes sociales o el internet. Esta vez me dedicaré más lo que refiere a la organización, a las escuchas o seguimientos en caliente que realizan los servicios de inteligencia y contrainteligencia de los Gobiernos opresores y explotadores. También daré algunas ideas sobre cómo realizar reuniones o actividades que tengan un mínimo de seguridad.

Siempre tenemos que recordar que los gobiernos tendrán a su alcance la mejor tecnología para seguir, escuchar y localizar a sus enemigos. Lo otro es que no se debe confiar ni bajar la guardia en ningún momento. Estar siempre alerta, precavido y ser previsivo, minimiza la capacidad de respuesta y captura de los organismo policiales. Nótese que uso la palabra MINIMIZAR y no neutralizar, ya que en estos casos es muy difícil neutralizar a los organismo policiales.

En lo que se refiere a las escuchas o grabaciones que hacen los servicios policiales, eso hoy es más que todo grabado y después escuchado. Y con palabras claves. Un ejemplo. Durante la persecución seguimiento y eliminación de Osama bin Laden, cada vez que una persona en el mundo enviaba un mensaje por celular o correo electrónico, usando las palabras Osama Bin Laden, Terrorismo, Masacre, Asesinato, Bomba, entre otras, automáticamente el sistema de control y seguridad de los servicios de inteligencia y contrainteligencia de los EEUU separaba esos mensajes y eran investigados. También los que veían los videos o leían los mensajes de Osama Bin Laden y Al Qaeda que colocaban en internet eran investigados ya que cada vez que usamos cualquiera de estos medios, dejamos un rastro que es fácil de seguir por los organismos policiales especializados en esos asuntos. Eso es como si caminaras por un campo de trigo después de una lluvia.

Claro, no todos los gobiernos tienen la capacidad de escuchar y leer lo que todo lo que el mundo dice o escribe. Pero todos los regímenes totalitarios, explotadores y opresores, sí le interesa escuchar y leer lo que dicen y escriben todos los que queremos salir de ellos. Y para eso sí tienen los recursos. Esto implica que no hay que bajar la guardia como ya les indiqué. Hay que tomar en cuenta o asumir como una realidad que el régimen conoce y sabe lo que uno está haciendo y tiene como localizar y neutralizar a una parte importante de los rebeldes y revolucionarios. Pero no lo hacer porque no le es necesario todavía hacerlo. Pensemos siempre que el régimen está ahí, a nuestro lado, oyendo y viendo lo que planeamos y hacemos para enfrentarlo, desestabilizarlo y derrocarlo. Pensar o creer que el régimen no nos tiene identificados y fichados es una soberana estupidez y prepotencia que tarde o temprano nos causará prisión o muerte. Siempre hay que estar en estado de alerta o en modo clandestino y subversivo. Solo así podremos minimizar sus acciones en nuestra contra.

Ahora ¿cómo minimizamos esas acciones del régimen dominante contra los rebeldes y revolucionarios? ¿Cómo logra que las operaciones y planes realizados por los rebeldes y revolucionarios no sean infiltrados por los servicios de inteligencia y contrainteligencia del régimen?

En el material anterior, El espía sin rostro, la contrainteligencia en Venezuela, les expliqué cómo trabajan los servicios de espionaje. Sobre esa realidad hay que entender que el mayor factor que permite o deja que los agentes del régimen penetren las organizaciones o movimientos de rebeldes, insurgentes o revolucionarios son los propios integrantes de esos movimientos, frentes o milicias. Sí, sus propios integrantes. Esto se explica de la siguiente forma. Son muchos los factores que influyen pero el principal es la falta de experiencia. La no organización que no les permite tener ni una táctica ni una estrategia definida y por lo tanto, no tienen un plan de acción. Lo otro, creer que derrocar a un régimen es un asunto de juego o que la lucha es de corto aliento o corto plazo.

Sin duda estos son unos elementos que influyen en el fracaso o el éxito de los rebeldes o revolucionarios. Hemos visto y vivido cómo esos errores o fallas han detenido o dilatado las caídas de los regímenes opresores y explotadores ya que se pierde el tiempo en discusiones estériles o bizantinas, donde priva lo emocional lo sugestivo y lo inmediatista. Esto lleva a tomar acciones demasiado arriesgadas y sin sentido táctico y estratégico. Por eso es importante la organización, la disciplina y el compromiso. Ante todo, ya que es una tarea tanto individual como colectiva. Los cuadros y la vanguardia deben tomar el rol de capacitación y preparación de esos nuevos elementos o militantes. No se puede dejar al azar, ni a la aventura, semejante sacrificio o arrojo.

Todo esto lo enfatizo porque sin organización no tiene sentido plantearse una insurgencia o rebelión ya que será reducir al silencio con todo el peso del régimen y sin contemplación ni miramientos, aunque esto de la organización es más denso y detallado, considero necesario introducir algunos elementos para que lo tomen en cuenta y en sucesivos escritos seguir con el tema con más detalle.

En lo referente a las escuchas que el régimen implementa, hay algunas medidas simples que se usan como quitarle la batería a los celulares. Colocar todos los celulares juntos y con la radio de FM encima. Estos son los más conocidos para impedir que te escuchen, pero ¿cómo hacer para enviar información y recibir información? Hay medidas que desde hace décadas los revolucionarios hemos usado para recibir y enviar mensajes de un sitio a otro. En estos asuntos nada es nuevo solo cambian los instrumentos para eso.

¿Cuál es el nuevo instrumento? el celular y la computadora. Dos herramientas que si se saben utilizar le dan a los rebeldes y revolucionarios una ventaja ante el régimen. Como señalé, en esto no hay nada nuevo. Una de esas formas de usar estas nuevas herramientas es por medio de claves. Definir las claves de cada celular es vital y necesario para su seguridad.

Definamos algunas cosas: una célula no puede estar conformada por más de 5 personas y cada célula debe tener su tabla de claves, que solamente ellos conocen. Esa tabla de claves debe ser cambiada cada 10 y 15 días dependiendo del uso que le den. Ya que mientras más la usan, más fácil de decodificar es. Y por seguridad, cada célula debe tener un correaje para la trasmisión de la información y no puede ser el mismo porque si es capturado, pone en peligro a toda la organización. Mientras menos se conozcan entre sí, mejor.

¿Qué contienen estas tablas de claves? eso lo define y lo acuerda cada una de las células por separado. ¿Cómo se construye una tabla de claves? Por ejemplo, las cosas yo no son lo que eran. Una plaza ya no se le califica de plaza sino de carro. Un libro ya no se califica de libro se no de CD, una pintura ya no es más una pintura sino es un juguete, los días cambian los domingos ahora son miércoles. Y le pones 3 horas más (o menos) a cada hora dicha. ¿Cómo se construye la clave? “Saludo. Pasa el miércoles con el carro a la 1 para darte el CD”. ¿Cuál sería la traducción? “Saludo. Pasa el domingo por la plaza a las 3 para darte el libro”. Esto es lo más sencillo y práctico. Esto lo pueden construir como mejor les parezca o les funcione. De esta manera pueden usar el celular y la computadora, pero recuerden ser siempre puntuales y dejar el celular en otro sitio mientras hacen el contacto o la reunión, porque el celular es como un sapo, ya que transmite sin cesar por dónde vamos y en dónde estamos cuando no nos movemos. De ser necesario, por una razón u otra, de que se tiene que cargar un celular, usen uno que no esté quemado ni que haya sido usado para llamar o escribir a otro ya quemado. No usen sus nombres y usen otra clave. Les recuerdo que ni en la Comuna de París ni en la revolución rusa y ni en la guerra de Vietnam existían celulares ni computadoras.

Los agentes del régimen que siguen o marcan a los compañeros, en la mayoría de los casos son fáciles de detectar o descubrir. Necesitan verte y si es necesario escuchar lo que estás hablando, aunque ya hay aparatos que desde casi 100 metros te pueden escuchar, no son pequeños y se notan muy fácil. Por lo general solo los usan en sitios fijos donde ellos saben que hay actividades de los rebeldes o revolucionarios, como reuniones. Por eso todavía en algunos casos ponen a sus agentes a seguir o escuchar lo que se dice. ¿Cómo previenes que no te sigan? Primero, nunca salgas ni regreses a la misma hora. Ni por el mismo camino, los hábitos o la rutina son peligrosos porque les facilitas el trabajo a ellos. Por otro lado, hay que avanzar y retroceder, o sea, nunca ir directamente del punto A al punto B, que den vuelta para atrás y adelante, que suban y bajen y que vuelvan a subir y bajar.

¿Cómo minimizamos una captura de los organismos policiales? Esto es un poco complejo ya que la única forma de minimizar eso es que se esté clandestino o exiliado. Pero si no es así, ¿cómo enfrentar ese hecho si el régimen te considera un objetivo político o táctico? Irán por ti en cualquier momento. Si crees que te están buscando para detenerte, primero todo lo que expliqué anteriormente. Segundo, buscar un refugio para que no te detengan. A eso se le agregas que no debes salir solo y siempre debes notificar para dónde vas. Tener un punto de reconocimiento a mitad de camino para que te enconches (usar una casa segura) si fuera necesario, o para que den fe de que están bien y prosigas tu camino. Pasar por sitios donde te conozcan y donde puedas pedir ayuda o vean cuando te detienen. Grita tu nombre y señala que el régimen que te está secuestrando, es vital en el último momento. El silencio en ese momento ya no sirve de nada.

Sobres las reuniones, es necesario estar preparados para un allanamiento de los cuerpos policiales. No se debe tener nada que comprometa o delate la actividad. Tener ya en claros los puntos de escape si fuera necesario. Todos deben manejar el mismo discurso sobre qué hacían en ese sitio, deben poner a unos 150 metros a unos vigías que informen si se acercan los organismos de seguridad del régimen o los están siguiendo. El punto de encuentro o de enlace debe ser otro de donde se realizará la reunión. Nunca se debe informar con exactitud el sitio de la reunión. Siempre se fijan varios puntos de contacto donde se recogen a los camaradas y de ahí se llevan al sitio de la reunión.

Si el sitio ya es conocido, solo tienen que establecer cuál es la clave que indique que el sitio es seguro. Un ejemplo. Si es en una casa, ese día en la puerta de esa casa estará puesto un paño azul en la puerta, si no esta allí, cuando lleguen a esa casa es indicativo de que algo no está bien. La clave o seña la definen previamente y debe ser cambiada cada vez que realicen reuniones. Las reuniones no pueden ser muy largas, mientras más rápido se realicen mejor. Las reuniones tienen diferentes caracteres o agendas. Hay reuniones para la discusión de lo político y social. Para operativizar o para afinar las acciones a ejecutar. Reuniones para el informe y el análisis del balance político y social de las acciones ejecutadas. Hay reuniones ordinarias y extraordinarias.

La seguridad que se le debe implementar a cada una de esas reuniones será diferente dependiendo del carácter, agendas o importancia que tengan. Cada una es diferente de la otra por lo tanto cada una tienen sus particularidades. Una reunión para planificar un acción directa contra el régimen no es lo mismo que una reunión para discutir la realidad política y social. Cada una de ellas responde a una realidad del momento.

Estas son algunas de la formas de minimizar a los organismos policiales del régimen. No son todas por razones obvias no las voy a revelar, pero el uso y reuso de estas medidas les permitirá inventar y poner en práctica medidas para su seguridad en las actividades o tareas que planifiquen para derrocar al régimen. Son medidas básicas o simples que se han usado desde hace décadas. No son nada del otro mundo pero son muy útiles si se aplican con la responsabilidad y la seriedad del caso. Nada de esto es mecánico ni lineal en su aplicación. Pero si es necesario que lo hagan a diario, se vuelva rutinario y común, que lo hagan de manera natural y sin traumas, eso les da la capacidad de maniobra y alerta que les puede salvar de ser capturado o de salvarles la vida.

Convirtámonos en una sombra, pasemos desapercibidos cuando sea necesario, no delatemos nuestros movimientos, seamos más sagaces que ellos. Seamos como una sombra en la oscuridad.


lunes, 4 de junio de 2018

Marx y el trabajo, algunos mitos sobre el comunismo

Marx y el trabajo, algunos mitos sobre el comunismo


Carlos Marx ha cambiado el mundo. Su influencia es inmensa. Es clave para entender el mundo contemporáneo. Marx estudió filosofía y concluyó que los filósofos se habían dedicado a interpretar de diferentes modos el mundo, pero de lo que se trataba y trata es de cambiarlo. Hizo a la filosofía una práctica. El filosofo debe actuar, ser agente de transformación de la sociedad, no un simple espectador e intérprete de la realidad.

Para Marx los seres humanos no sobrevivimos, no existimos simplemente por un asunto del azar, por un milagro o por algo dado desde algo más allá. No. El ser humano existe y se desarrolla con base en que trabaja, y de ese trabajo recibe un beneficio, convertido en la sociedad capitalista en salario. Es de ahí que intenta cubrir las necesidades básicas para existir y desarrollarse. Por eso, el trabajo es un instrumento o factor fundamental para la existencia de los seres humanos. Para Marx lo que diferencia al ser humano del resto de seres vivos no es exclusivamente el pensamiento, sino el trabajo. El trabajo es una actividad específicamente humana, en la que el ser humano mediante instrumentos transforma la naturaleza en bienes de consumo; del trabajo salen dos relaciones, una social donde el ser humano se relaciona con otros seres humanos para conseguir un bien en común; y la otra una relación natural del ser humano con la naturaleza en la que vive y la que trasforma para vivir.

Del trabajo salen los productos o bienes de consumo que tienen un valor de uso, es decir, que son capaces de satisfacer una necesidad humana. La forma de trabajar dependen de cada sociedad. Las formas de producción que cada sociedad ha organizado para lograr la producción, basada en su desarrollo económico y social. Para Marx el trabajo es algo natural, normal en el ser humano, pero la forma de trabajar es un hecho histórico, es distinto.

Los modos de producción se caracterizan por la fuerzas productivas (trabajadores, los instrumentos de trabajo y las relaciones sociales de producción, que serían las relaciones de trabajo) que se producen o generan entre los propietarios y los no propietarios. Desde esta visión, podemos ver que los factores que determinan los modos de producción son fundamentalmente económicos, y de aquí derivan el resto de formas de relación.

El problema está en que el trabajo, como está conformado y estructurado por el capitalismo, no permite ni fomenta el desarrolla humano. El trabajo o el trabajador, ha pasado por diferentes etapas de esclavitud y formas de explotación, desde el inicio de la humanidad hasta nuestros tiempos. Pero desde la disolución de las monarquías en Europa y el nacimiento a la par de la burguesía colonial, la esclavitud y la explotación se masificaron y con la entrada de la revolución industrial, una nueva forma de esclavitud y explotación creció exponencialmente: la esclavitud del salario.

Marx descubrió que un ser humano no se puede sentir realizado con su trabajo cuando pierde horas interminables apretando tuercas mecánicamente, con condiciones de trabajo generalmente insoportables, con salarios de subsistencia que garantizan las ganancias crecientes del explotador o dueño de los medios de trabajo. Era necesario entonces crear una teoría que explicara semejante esclavitud y explotación, pero que además, permitiera su superación positiva.

Esto nos lleva al materialismo histórico. Carlos Marx revisó la historia desde un punto de vista materialista, nos ayudó a entender hoy, Hegel mediante, el carácter histórico cambiante de la realidad, que los vencedores siempre tratarán de imponer su victoria como algo definitivo, para intentar perpetuarse en el poder. Esto lo harán a través de la ideología dominante, con la que trataran de justificar las relaciones dominantes existentes, presentándolas como algo natural, inmutable y eterno. De esa manera pretenden esconder su carácter histórico o transitorio.

Siguiendo a Marx, entonces, la historia no ha terminado o ha llegado su fin, todo lo contrario. La historia es cambiante y dinámica, y la definen fundamentalmente sus medios de producción y explotación. Recomiendo leer para esto la Contribución a la crítica de la economía política. Como han visto, el trabajo para Marx es fundamental y trascendente para la humanidad. Por que es el instrumento científico para lograr el progreso, la equidad y la justicia para la humanidad. Por eso la necesaria explicación respecto a de dónde salen las riquezas que genera el trabajo. La Plusvalía, nombre que Marx muy acertadamente dio a ese excedente del que se apropia el capitalista, incluso hasta los más rancios enemigos del marxismo, la reconocen como correcta hoy día.

Para explicar la plusvalía es necesario estudiar El Capital, de Carlos Marx. No lo haré en su totalidad pero si desean leerlo les dejo el enlace.

Como obtiene su ganancia el capitalista. El primer capitulo de El Capital del tomo primero, comienza con el análisis de la mercancía. Marx encuentra dos aspectos en la mercancía, uno el valor de uso, y otro el valor de cambio de las mercancías. El valor de uso, por ejemplo, un celular lo uso, lo disfrutó, y mientras lo uso y lo disfrutó, la mercancía se gasta, y mientras más se usa, pierde más valor. Pero si agarro el celular y lo vendo, entonces el celular tiene un valor de cambio. Y lo vendo por 1.000 Bs. Ahora ¿cuál es el valor de la mercancía? Pues ese celular vale tanto como el tiempo de trabajo socialmente necesario que invirtió la humanidad para producirlo o elaborarlo. Para producirlo el capitalista pone su capital (maquinaria) y el obrero su mano de obra o fuerza de trabajo. Ahora hay que determinar ¿cuál es valor de la fuerza de trabajo? Cuánto vale el trabajo de ese trabajador que construye ese celular. Marx indica que el valor de la fuerza de trabajo es equivalente a todo aquellos elementos que sean necesarios utilizar para mantener viva a la fuerza de trabajo: comida – vivienda – ropa – casa -, eso es lo que vale la fuerza del trabajo.
Teniendo eso en claro, supongamos que al capitalista le sale en 100 Bs. mantener al trabajador. Pero el trabajador en su tiempo de trabajo no produce o fabrica 100 Bs. No. Produce al menos 500 Bs. Esto quiere decir que el trabajador produce lo necesario para que el capitalista le pague y siga vivo. Pero también produce o fabrica una ganancia –plusvalía– la cual se la queda el capitalista. Al menos 400 Bs.

¿De dónde saca el capitalista el capital originario? ¿Por qué el que tiene la fuerza de trabajo no tiene el capital, y por qué el capitalista sí tiene el capital (maquinarias y recursos)? Marx explica en el capitulo XXIV de El Capital la acumulación primitiva del capital. La primera riqueza apropiada, que hizo a los primeros capitalistas, dueños de los medios para producir, y a los trabajadores, esclavos del salario. Sobre el capitalismo hay un cuento mágico y tradicional que trata de explicar de dónde salió el capital que tienen los capitalistas. El cuento comienza señalando que en algún momento de la historia había un grupo de personas vagas y sin oficio, perezosos y sin educación, y había otra gente que ahorraba y ahorraba y en algún momento de la historia los que ahorraban contrataron a los vagos e ignorantes. Por su parte, Marx explica que el capitalismo vino al mundo bajo una sanguinaria modalidad. El capital se acumuló saqueando a la periferia, empezando desde la esclavitud y explotación a los súbditos por parte de las monarquías, de esclavistas y luego de monarcas. Luego el capital se acumuló con el saqueo colonial, la conquista de África y después la conquista de América. Esa conquista fue de saqueo, rapiña, esclavitud y explotación. El capitalismo vino al mundo a chorros de lodo y sangre. Fue ese saqueo, que no lo hizo el obrero “flojo e ignorante”, sino los conquistadores, señores feudales, reyes, monarcas, dueños ya de una parte de la riqueza del mundo bajo la lanza y el cañón.
Uno de los acumuladores de capital más importante que apuntaló el capitalismo naciente del Reino Unido, fueron los piratas que saqueaban a los Galeones españoles que salían de América con sus riquezas previamente saqueadas. Para profundizar más en este punto les invito que lean a Enrique Silberstein en su libro Piratas, filibusteros y bucaneros. Los españoles gozaban y malgastaban buena parte de sus riquezas mientras el Reino Unido las invirtió riqueza en la industrialización. Pero los españoles que malgastaban las riquezas, no eran precisamente los vagos e ignorantes obreros o súbditos. Eran precisamente los ricos, señores feudales y cortes de la monarquía.

¿Cuál es el secreto de la mercancía? El fetichismo de la mercancía. Vamos al punto central y sigamos con el celular. Es una mercancía, es un bien de uso humano. Cuando ves el celular no piensas más allá del celular. Solo ves lo que te enseñaron que debes ver. Eso te impide ver lo que hay detrás del mismo celular. Lo que hay detrás de se celular es la más cruda explotación del trabajador en una maquila o fabrica en cualquier parte del mundo. El fetiche oculta sus condiciones de producción. Con 12 o 14 horas de trabajo continuo, con maltrato y abuso sexual muchas veces, con sueldos miserables, sin derecho a huelgas y sin servicios médicos. Nada de eso está a la vista del producto o de la mercancía de manera superficial. La mercancía nos deslumbra de tal modo que nos impide ver su proceso de producción, lo que ella encarna. Marx explica que el ser humano trabaja con la naturaleza. Entonces, para hacer ese celular, el ser humano ha transformado o trabajado a la naturaleza, porque todos los componentes de ese celular vienen de la naturaleza, y es el obrero quien la transforma con su trabajo. Ahora, ese producto tiene valor de uso y valor de cambio, pero no revela por sí solo todo su proceso de creación, ni revela solo todo el proceso de explotación que encierra.
Todo es mercancía. Marx revela que el mundo de las mercancías es un mundo encantado. Si el ser humano desarrollo su vida a través del intercambio de mercancías, y transcurre su vida viendo las mercancías, deseando mercancías y comprando mercancías, se transforman naturalmente en otra mercancía. En consecuencia, la vida humana termina siendo Cosa, todos terminamos por ser una cosa, un bien, un producto, una mercancía. ¿Y cuál es la mercancía de las mercancías? El dinero. A través del dinero las mercancías se compran y se venden, incluso el propio ser humano. Unos por un salario, otros por cosas menos nobles, incluso, vendiendo su propia vida, sus cuerpos. El ser humano pierde su condición humana subsumido en sí mismo en mercancía.

Esto es un breve esbozo del capital, que permite tener claro algunas cosas sobre la visión de Marx y el trabajo. Él adelantó que este sistema de esclavitud y explotación nos llevaría a un mundo con grandes desigualdades, pues del ultimo informe de Informe de Oxfam se rebela que el 1% de la población mundial tiene el 89% de las riquezas del mundo.

Ya que conocemos la realidad, el asunto es ¿cómo la cambiamos? Marx nos indica que es necesario desarrollar una conciencia de clase. Los trabajadores deben percatarse que los están explotando y deben organizarse y luchar. Para lograr una primera fase de equidad, justicia social y democracia popular, llamada socialismo, lo que se debe hacer como lo indica su nombres es socializar los medios de producción, origen del proceso de explotación. Es decir, que las maquinas o instrumentos con que fabricamos bienes o productos, dejen de estar en manos del capitalista y pasen a las manos del trabajador, no como propiedad privada, sino como propiedad social. De ese modo la plusvalía vuelve al trabajador y no al capitalista. Esta parte, ha tenido varias tergiversaciones o manipulaciones a lo largo de la historia, fundamentalmente producidas por los revisionistas, reformistas, liberales y populistas. Es vital tenerla en claro. Es falso que en el socialismo y en el comunismo “todo sea de todos”. No se trata de eliminar la propiedad personal, la de cada individuo para existir. Lo que se socializa son los medios de producción, no las posesiones individuales o personales. Los medios de producción no son las bodegas, ni peluquerías, ni un vendedor de helados. Ni el socialismo ni el comunismo priva a nadie de apropiarse de productos sociales, de los bienes. Lo único que no permite es el apropiarse de la plusvalía robando el trabajo ajeno mediante leyes y la fuerza del Estado. Marx detalla sobre esto que si alguien ha ganado su dinero con su trabajo y esfuerzo, no hay nada que impida que tenga esos bienes. Explica que el rasgo distintivo del comunismo no es la abolición de la propiedad en general, que ya de por sí ha sido abolida en el capitalismo, que priva mediante la pobreza a los hombre y mujeres a poder adquirir los bienes que el trabajo produce, porque sus salarios y pobreza no se los permite, sino que se trata de la abolición de la propiedad burguesa. Otra gran tergiversación y manipulación es que Marx aseguró de que todos tenemos que ganar lo mismo. En ningún momento eso esta en ninguna de las propuestas ni de Marx ni de Engels, ni de Lenin, ni de Stalin ni de ningún exponente del comunismo. En el comunismo desaparecen las clases sociales y por ende el Estado como instrumento de opresión. Se reconocerá la justicia y el bienestar equitativo para toda la humanidad.

Del capitalismo y sus clases o antagonismos de clases, surgirá una asociación en donde el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición para el libre desenvolvimiento de todos. “Sociedad de productores libres asociados“, dice Marx, en donde “de cada cual según sus capacidades, y a cada cual según sus necesidades”.

Con esta breve explicación, espero haber aclarado algunos mitos, leyendas y cuentos que ya son tradicionales sobre lo que escribió Carlos Marx. Espero que les haya quedado claro que para Marx el trabajo es fundamental y crucial para el desarrollo del ser humano; no es la dádiva ni las migajas o con explotación ni esclavitud que se desarrolla la humanidad. Sin trabajo no hay desarrollo de las fuerzas productivas. Sin trabajo no hay plusvalía, sin trabajo no hay proletariado pero tampoco hay revolución.

“Hagamos que las clases dominantes tiemblen ante una revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder, sino sus cadenas. Ellos tienen un mundo por ganar”. Karl Marx.

viernes, 1 de junio de 2018

Ni socialismo ni comunismo

Ni socialismo ni comunismo




Al llegar Marx a los 200 años de su nacimiento todavía hay quienes se dejan seducir por oportunistas y populistas que se aprovechan de los ideales, principios y filosofía del genio alemán. Pero desde tiempos de Lenin, a esos oportunistas, esquiroles reformistas y quinta columna, los marxistas leninistas los calificamos como Revisionistas. No es socialismo ni comunismo lo que ellos representan, son solo una gran estafa.

El revisionismo es una fuerza económica, política y social que tiene como propósito impedir veladamente cualquier cambio, transformación, progreso o evolución verdaderamente revolucionaria de la sociedad; es un instrumento o herramienta que prácticamente desde antes de que naciera Marx, ya estaba haciendo de las suyas. El revisionista se disfraza, se mimetiza, se transforma en cualquier elemento que le permita seguir ejecutando su política de distracción, de confusión, desorganización y desmovilización, bajo el manto de apariencia ultrarevolucionaria. Enmascarado generalmente en el seno de los movimientos revolucionarios del mundo, el revisionista se roba las aspiraciones de bienestar y justicia social de los pueblos con discursos y promesas; se roban los símbolos, las luchas y el sacrificio de los verdaderos revolucionarios, socialista y comunistas, y los troca en beneficio de su propia mascarada.

Pero el revisionismo no solo roba y se apodera del discurso, los símbolos, las luchas y las victorias, o incluso los mártires de los procesos revolucionarios del mundo. Además, todo lo banaliza, todo lo burocratiza, a todo le quita el significado real para hacerlo una comedia, una puesta en escena, una estatua. Sin análisis, sin método, solo retórica, solo insultos, solo chismes, el socialismo científico y la dialítica desaparecen de su hablar y por supuesto de su accionar. A Marx, Lenin, el Che, entre otros, los convierte en simples adornos estéticos, en “moda”, en frases vacías que manipulan a sus propios intereses, en tattoos, en camisetas… Se arropan con las lucha de los pueblos, de los trabajadores y los estudiantes, se arropan con los mártires de los procesos revolucionarios, socialistas y comunistas, pero solo se arropan para decir que son como ellos, que son un ejemplo a seguir. Pero en el fondo, le temen a esos hombres, a esas mujeres, a esos pueblos y a esas rebeliones y revoluciones.

Para los marxistas leninistas el socialismo científico, el materialismo histórico y la dialéctica son fundamentales para el método de análisis político y social. Esto, como inicio, es importante definirlo ya que si no es así, pues no es un análisis ni socialista, ni comunista, es revisionismo. De allí también se desprenden o salen las categorías o definiciones que se usan en los análisis o discusiones sobre lo político y social.

El revisionismo tiene o ha tenido diferentes etapas y se ha calificado de diferentes formas: posmarxismo, enmiendas de Marx, revisión de Marx, socialismo premarxista, en fin, el propósito es el mismo. Diluir, desvanecer, borrar y hasta desaparecer los elementos históricos, científicos y/o filosóficos del pensamiento de Marx y de todos aquellos que levantamos las banderas del marxismo.

Hacer frente a todo esto no es fácil ni sencillo, pero es necesario y crucial para poder lograr los objetivos de construcción de un poder popular y democrático. A lo largo de estas luchas, con derrotas o reveses que han tenido los movimientos y los gobiernos revolucionarios y socialistas, el revisionismo ha jugado un papel importante y crucial ya que se mete en lo más profundo de esas luchas, movimientos y gobiernos, para destruirlos. Esos revisionistas que levantan la Bandera Roja para oponerse a la Bandera Roja, que tratan de dar una cara “marxista” a la contrarrevolución y la opresión. Los revisionistas son los que cambian la ciencia revolucionaria en lo opuesto, los que la convierten en una teoría revolucionaria en reformista. El revisionismo es revisar el corazón revolucionario del marxismo, es amputarlo de su esencia revolucionaria, transformadora.

El otra gran frente que tiene el revisionismo es la socialdemocracia. Aunque ésta no defiende ni respalda los documentos de Marx y Lenin, es un factor sin dudas de distensión y confusión de la clase obrera y popular en el mundo. La socialdemocracia resume las mismas aspiraciones de los reformistas, burócratas y tecnócratas. Con un barniz de socialismo y “justicia social”, los socialdemócratas dicen a menudo que “no necesitamos una revolución”. Dicen que el sistema puede ser reformado gradualmente. Ellos piensan que pueden llegar al socialismo (no al comunismo) a través de medios legales y parlamentarios. Ellos no ven el estado actual como es, Un instrumento de dominación de la clase reaccionaria y dominante. Ellos lo ven como un agente neutral o medio independiente que está por encima de la lucha de clases. Ellos creen que las fuerzas populares pueden ser elegidas, que pueden cambiar las cosas a través de los grupos de presión, etc. Esto está relacionado con la opinión de que la conciencia comunista evoluciona espontáneamente a partir de las luchas economicistas como mejoras de salarios. Este gradualismo y evolucionismo formaron la línea de los revisionistas. Como lo podemos observar, en la segunda internacional socialista en donde las diferencias de cómo llevar a cabo el proceso revolucionario que el mundo experimentaba, creó divisiones. En la revolución rusa también creó diferencias entre los bolcheviques y los mencheviques. Esto se profundiza y toma toda una cultura y política. Durante la guerra civil española, en la que terminaron perdiendo la guerra y la República, quedando España en manos del fascismo y la monarquía por diferencias políticas en el frente revolucionario. Estas fuerzas se conocen como socialdemócratas.

Los revisionistas se hacen pasar como revolucionarios, socialistas o comunistas. Pero en el fondo solo luchan y pelean por sus intereses personales. A lo largo de la historia podemos ver cómo se destruyen los triunfos de los pueblos por su liberación, bienestar y progreso, desde adentro. Por quienes supuestamente están ahí para defender los intereses de las mayorías. Esos que antes ique luchaban por un cambio y una transformación de la sociedad, terminaron de rodilla ante los explotadores y hambreadores del pueblo, o siendo ellos mismos los hambreadores, supuestos líderes que después que asumen el rol de gobernantes, subyugan al pueblo a un simple rol de espectadores o de ejecutores de unas políticas diseñadas y planificadas desde el Gobierno, para repetir el mismo ciclo de explotación.

Al revisionista hay que señalarlo como lo que es: un instrumento del poder dominante del régimen explotador y opresor, que sabotea e impide que los cambios revolucionarios de justicia social y progresistas se den. Desde la toma de la bastilla, pasando por la comuna de París, la revolución de octubre, la revolución cubana y las guerras en Centroamérica, el mayo francés, por nombrar algunas, fueron penetradas y destruidas por los revisionistas. Por supuesto, no quedaron excentas las organizaciones, frentes, comités, federaciones, congresos internacionales conocidas como ML, o la internacional socialista. Todas fueron minadas por los reformistas, burócratas, colaboracionistas y oportunistas de turno que convirtieron en hostil al marxismo.

El socialismo no surge automáticamente y bajo cualquier circunstancia de la lucha cotidiana de la clase obrera, sino que solo puede ser consecuencia de las cada vez más agudas contradicciones de la economía capitalista y del convencimiento, por parte de la clase obrera, de la necesidad de superar tales contradicciones a través de una revolución social. Si se niega lo primero y se rechaza lo segundo, como hace el revisionismo, el movimiento obrero se ve reducido a mero sindicalismo y reformismo, lo que, por su propia dinámica, acaba en última instancia llevándolo al abandono de las lucha de clases y borrando por completo al sujeto histórico.

Lo vimos y lo vemos a lo largo de todo el mundo, en los frentes guerrilleros o milicias que nacieron como expresión genuina de los pueblos a defenderse del opresor y el explotador, y fueron convertidos en paramilitares o terroristas, abandonado la lucha armada contra el orden establecido, para convertirse en enemigos del pueblo y protectores del narcotráfico la corrupción el tráfico de seres humanos. A la par de todo esto también vinos al socialimperialismo. Hacer estragos y destruir las victorias de los pueblos del mundo contra el imperialismo. El socialimperialismo tuvo sus inicios y su mayor expresión desde mediados de los anos 50. Impulsado por la URSS. La cual tuvo las mismas políticas económicas y sociales aplacadas por EE.UU. para mantener su hegemonía sobre los pueblos donde ellos tenían el control. Este socialimperialismo destrozó a casi todo los movimientos frentes coordinadoras consejos congresos sindicatos y partidos M.L. del planeta. Este socialimperialismo no es más que una dominación control y explotación de los pueblos. Con un discurso socialista y comunista. (Revisionismo). En américa cuba fue la cabecera de playa para esa política junta con todos los partidos comunistas. Ya que resabian line directa de la URSS. Esa política dañina perversa y oportunista todavía hoy esta haciendo mucho daño a los movimientos revolucionarios, socialistas y comunistas del mundo.

El revisionismo o socialimperialismo. Impide la lucha de clases impide el desarrollo de las fuerzas productivas y por lo tanto son políticas que no favorecen los procesos de cambio o las revoluciones. La lucha de clases y el desarrollo de las fuerzas productivas. Son las primeras cosas que son anulada dentro del El revisionismo o socialimperialismo. Junto a la dialéctica el socialismo científico. El materialismo histórico y el centralismo democrático. También son minimizados. Y pasan hacer un elemento de solo retorica fraseología o fetichismo dentro del revisionismo o el socialimperialismo, que les permite mantener un barniz o una apariencia de socialista o comunista.

Hoy el mayor exponente de esa política es China. Que se hace llamar socialista o comunista cuando en realidad su política económica y social es otra forma más de explotación y esclavitud moderna. China un monstruo que crece y se fortalece con la explotación y la esclavitud moderna de sus habitantes. Sin derecho a huelgas con mas de 12 hora de trabajo continuo, con salarios miserables. En fin, nada que envidiarles a las fábricas de los años de 1848.

“En la esfera política, el revisionismo intentó revisar realmente los fundamentos del marxismo, o sea, la teoría de la lucha de clases. La libertad política, la democracia, el sufragio universal — nos decían los revisionistas — destruyen el terreno para la lucha de clases y desmienten la vieja tesis del Manifiesto Comunista de que los obreros no tienen patria. Puesto que en la democracia prevalece “la voluntad de la mayoría”, según ellos, no se debe considerar al Estado como órgano de dominación de clase ni negarse a establecer alianzas con la burguesía progresista, socialreformista, contra los reaccionarios”. V. I. Lenin, MARXISMO Y REVISIONISMO.

Hoy, el gran exponente de esa política nefasta y despreciable que significa el revisionismo, es sin duda alguna el régimen chavista madurista. Es el vivo ejemplo de esas políticas revisionistas. No es una versión histórica, tergiversada, sino que es algo vivo, actual, en pleno desarrollo.

En Venezuela, el régimen chavista madurista puso en ejecución una política revisionista en todos los ámbitos de la sociedad. Empezó con el robo del discurso revolucionario, progresista y de izquierda que tiene el pueblo venezolano desde hace décadas. Avanzó con el robo de las luchas y los sacrificios del pueblo para lograr los cambios. También tomó toda la simbología que el pueblo identificaba como de cambio, progreso, justicia social y revolución. Se arrogaron para sí, y a pesar de nunca participar en ninguna de ellas, las luchas y procesos de los revolucionarios; se arrogaron todos los mártires de las luchas revolucionarias para después presentarse como los defensores y protectores del pueblo, en nombre de las luchas que otros libraron.

Todo fue y es una gran farsa, una gran mentira y manipulación que fue y es apoyada por el revisionismo y el socialimperialismo, no solo en Venezuela sino también en el mundo.

El régimen chavista madurista, el revisionismo, apalancado por el Estado petrolero, empujó una política de dispersión de todas las forma de organización y lucha que las masas tenían para enfrentar a los opresores y explotadores de turno. Con ello creó instrumentos que estuvieran al servicio del régimen, como los círculos bolivarianos, las llamadas misiones, los consejos comunales, los colectivos, y más recientemente, el carné de la patria. Pero en los demás aspectos también avanzaron con su política de destrucción y desmantelamiento del vínculo social existente. La toma del control del régimen sobre las empresas del Estado fue con el propósito de desmantelarlas, de destruirlas paulatinamente, y las que después fueron expropiadas o tomadas por el régimen, sufrieron el mismo destino.

En estos casos el régimen, apoyado en su discurso de justicia social, progreso, bienestar, cambio y socialismo, impuso medidas política y sociales neoliberales que dejaron a Venezuela en las condiciones que hoy están. Sin agricultura, sin empresas, sin organización de bases. En medio de una debacle nunca antes vista desde las guerras federales (1859-1863) hoy como nunca estamos a merced del amo imperialista. A merced Rusia y China, y también a merced de EEUU o cualquier otro que se aparezca por ahí. El régimen y sus mafias, apuntalados por dinero que entraba por vía del petróleo y con la asesoría política del revisionismo y socialimperialismo, pusieron en práctica en Venezuela todas estas medidas.

Hoy vemos cómo la deuda que se tiene con esos países imperialistas le está pasando factura al régimen. Como dicen algunos, el dinero no tiene ni amigos ni enemigos, solo intereses comunes.

Empujaron y siguen empujando una economía de importación de los bienes de consumo de la sociedad venezolana en todo los ámbitos. Nada, pero nada, escapa de la política mediocre, hambreadora y entreguista del régimen, que se vanagloria de tener al servicio del pueblo a PDVSA, CANTV, CONVIASA o CORPOELEC, por nombrar algunas. La verdad es que solo están al servicio de los intereses del régimen. Nunca estuvieron bajo el control obrero, nunca fueron vistas como parte el desarrollo de las fuerzas productivas de Venezuela. Solo fueron vistas como una especie de caja chica, de donde se sacan recursos para la política populista y de importación de los bienes de consumo del pueblo.

Tampoco se plantearon una política de transferencia tecnológica o de industrialización y procesamiento de todos los productos que se pueden sacar del petróleo. Ni de la industrialización del campo. Solo impostan productos ya terminados para ser ensamblados en Venezuela como los famosos tractores iraníes, las computadoras VIT o los autos Chinos Chery, que fueron una estafa; el vehículo del Ejército venezolano, Tiuna. ¿Qué pasó con todo eso? pues fue un gran negocio para las mafias y colaboracionistas del régimen en Venezuela y el mundo. Nada de progreso desarrollo nos dejó eso.

Para que se pueda asegurar la independencia y soberanía, en lo industrial se tiene que inventar, diseñar y fabricar en Venezuela los bienes de consumo, línea blanca, vehículos, muebles, electrónicos, vestido y calzado, herramientas para la construcción, materiales de salud y los medicamentos. Estos sí es el desarrollo de las fuerzas productivas correspondiente a la etapa socialista, acompañada por supuesto de una veloz industrialización del campo y sus diferentes niveles de producción (siembra y cría), recolección, almacenamiento, procesamiento y distribución de alimentos.

La materia prima sobra en Venezuela para inventar y fabricar cualquier bien de consumo humano o animal. Solo es necesario tener la voluntad política para realizar la transferencia tecnológica necesaria para comenzar.

Nada de esto se hizo en el país. Todo se fue en el saqueo que hicieron las mafias del régimen, en dádivas y en migajas para el pueblo. Nada se invirtió sino en discursos y cadenas para distraer, confundir y neutralizar al pueblo.

El revisionismo en Venezuela tiene su mayor exponente o vitrina de exposición, porque nada escapa al revisionismo impuesto por el régimen en la política, lo económico, social y comunicacional. Fíjense en este ejemplo: Imperio es usado a cada momento por el régimen y sus seguidores. Pues esa categoría fue acuñada por Antonio Negri, un “teórico” italiano del revisionismo moderno para “diferenciarse” de los comunistas que usamos el término correcto, que es Imperialismo. Imperio es un sistema de Estado particular. Imperialismo es un sistema económico, una fase del desarrollo capitalista.

Lo otro, es que hay que ubicarse en que el revisionismo consiste en barnizarse de socialista, en colocar estas luchas entre supuestos pobres y ricos, entre supuestos proletarios y burgueses, entre socialistas y capitalistas. Todo eso amalgama a unos sectores importantes de la sociedad que sí desea y aspira un sistema que sin nombrarlo, es de fondo el socialismo.

El revisionismo destroza, banaliza o ridiculiza, le quita la fuerza a las definiciones o categorías marxistas leninistas para que no tenga la trascendencia ni la vigencia necesarias para la transformación de la sociedad actual hacia una sociedad de bienes abundantes y de desarrollo colectivo. En Venezuela lo vemos a cada instante en los medios de comunicación del régimen. Eso permea Asia las bases y luego se vuelve algo cotidiano.

Ante todo esto, ¿qué hacer? Principalmente leerse los clásicos del marxismo leninismo.



Identificar al los revisionistas y desenmascararlos. Insistir que es necesaria la organización, la lucha, el trabajo, las discusiones y debates con un criterio de crítica y autocrítica. Estudiar sobre los procesos de cambios y revoluciones reales, la Comuna de París, por ejemplo. La revolución rusa plasmada aquí, o libros como Así se templó el acero. No dejarse llevar por lo que dicen o por las apariencias, ni por quienes acompañan a los revisionistas. Mantener siempre en alto los principios históricos, filosóficos y teóricos del marxismo leninismo, la democracia popular, el centralismo democrático, la lucha de clases, el socialismo científico, la dialéctica en el pensamiento, el materialismo histórico como instrumento de análisis.








Es vital entender que el marxismo no es un dogma, ni tiene por qué considerar todas las cosas del mundo. Es un método y una metodología científica. Las aplicaciones de ella depende del fenómeno y la situación concreta que se analiza. No tenía por qué dar respuestas como si fuese un manual o una guía. El marxismo es una doctrina y teoría social, filosófica, económica y política, la cual se encuentra sólidamente unida a dos ideologías y movimientos políticos: el socialismo y el comunismo.

El marxismo arriba a sus 200 años y ha tenido que cruzar todo un universo de contratiempos, mentiras y manipulaciones. Pero sigue aquí porque los problemas que planteó siguen aquí, vigentes y las soluciones que planteó esperan aún su aplicación. Nuestra obligación es levantar esas banderas de progreso, bienestar, justicia social, independencia y democracia popular, esa es nuestra tarea, nuestro objetivo en todos los espacios donde estemos, para así lograr el triunfo de las fuerzas revolucionarias, socialista y comunistas del mundo, para conquistar un mundo más humano, más justo, un mundo mejor, como fue el sueño y legado de Marx, vigente hoy 200 años después.

Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles

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